Cuando el atardecer cae detrás de los cerros orientales y el frío típico de la sabana se instala, Bogotá no se apaga; se reinventa.
En el corazón del norte, hay un epicentro que parece latir con un ritmo propio: https://ihannaekqr161485.jts-blog.com/38833729/zona-t-bogotá-glamour-sensualidad-y-distinción